Cómo las Big Four han absorbido al Estado y sustituido a la burocracia

El millar de contratos que aparecen en los boletines oficiales del Estado son algunos ejemplos de la delegación de funciones políticas a las ‘big four’ (KPMG, Deloitte, Ernst & Young y PwC), una vieja historia de privatización encubierta que le ha costado a las arcas públicas al menos 378 millones de euros en poco más de una década.


Cuando la generación nacida en los 90 se pregunte dónde terminó el dinero procedente del plan de recuperación económica más ambicioso de la historia, quién se embolsó los miles de millones del fondo ‘Next Generation’, probablemente haga arder alguna de las cuatro torres del Paseo de la Castellana. Especialmente el edificio de PriceWaterhouseCoopers, expresión megalómana del Gobierno de las ‘Big Four’ (KPMG, Deloitte, Ernst & Young y PwC). Estas consultoras administran las reformas estructurales necesarias para paliar los efectos de la crisis del coronavirus, sustituyendo a la burocracia encargada de gastar este dinero. En cierto modo, han absorbido al Estado para servir a las necesidades de acumulación de capital de sus clientes, las grandes multinacional españolas que protagonizan los polémicos acuerdos público-privados.

Esta ha sido siempre la naturaleza de Estados como el español en la época neoliberal, la epidemia no ha hecho más que ponerlo de manifiesto. En octubre del pasado año, se conocía que las grandes consultoras movilizaban todos sus recursos, creando también nuevas divisiones y aliándose con la patronal de empresarios (CEOE) para llevarse los contratos de asesoría procedentes del fondo europeo de reconstrucción ‘Next Generation UE’ para los próximos seis años. Anhelan los 140.000 millones de euros, especialmente los 72.000 millones a fondo perdido que llegarán en los próximos tres años. Para ello contactaron con las principales empresas, La Moncloa, los grandes ministerios, las distintas comunidades autónomas y los ayuntamientos con más recursos. Estas firmas conocen las dificultades de las mermadas burocracias modernas a la hora de responder a las situaciones de crisis y lidiar con las reglas de las a su vez tecnocráticas instituciones supranacionales para acceder a la financiación que lo haga posible.

En 2015, como proporción de los ingresos combinados de las diez empresas más grandes de cada país, Kerma Partners calculó que la penetración de mercado de las ‘Big Four’ oscilaba entre el 4% en China, el 6% en Gran Bretaña, el 20% en Alemania y el 30% en España. Si bien no poseemos datos más recientes, las firmas de servicios profesionales no han dejado de crecer. En 2019, sumaron unos ingresos conjuntos de 2.252 millones de euros, lo que supuso una mejora del 7,85% respecto al año anterior y el mejor dato registrado desde 2009.

La ministra Teresa Ribera entregó 338.000 euros a la consultora Deloitte a finales de enero para liderar las propuestas de proyectos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía

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