El 15M se reinventa y avanza hacia el 25S

En el pueblo, por fin, ha calado la constatación que las innumerables luchas, bien sean sectoriales, bien gremiales o bien unitarias, en forma de concentraciones  y manifestaciones locales, megamarchas, etc., aunque tienen el efecto positivo de lograr que seamos cada vez más conscientes de la brutal agresión a la que estamos siendo sometidos, no son, sin embargo,  lo suficiente eficaces para hacer retroceder al agresor, debido a que éste cuenta con una fecha y hora de terminación de las mismas, o sea, con una caducidad de la lucha del oponente, al término de la cual todo seguirá como está; ve nuestras movilizaciones como flor de un día, agua de azahar.

Es precisamente esa constatación la que ha parido a la movilización del próximo 25 de setiembre.

Este fin de semana pasado, los días 1 y 2, el buen tiempo y el césped posterior del Palacio de Cristal del precioso Parque del Retiro de Madrid nos acogieron a numerosos ciudadanos y ciudadanas de distintas comunidades autónomas para dar calor a nuestros compañeros de la capital del Estado y aportar nuestro grano de arena. A tal efecto, tras una breve asamblea general celebrada a las 11:00 horas del sábado nos repartimos todos en tres grupos de trabajo (Contenidos-Continuidad, Comunicación y Acción-Logística) para ir perfilando la nueva iniciativa del 25S. Al final de la tarde del domingo, los borradores y acuerdos logrados (que habrá que ir puliendo a lo largo de estos próximos días) nos dan esperanzas reales de que el 25S marcará, para bien,  un antes y un después en la lucha por una mayor democracia, con una relación muy distinta a la actual entre los distintos gobiernos y el pueblo.

Hay un hilo conductor que hilvanaba mi relato en la Comisión de Contenidos y Continuidad, a la cual me incorporé, y con el que creo haber suscitado el consenso buscado: me refiero a la urgente necesidad de desmontar la falacia de los distintos gobiernos con la que nos quieren convencer de que la agresión que nos están propinando la llevan a cabo “porque no queda más remedio”, llegando al cinismo más extremo al afirmar que los recortes los hago en contra de mi voluntad” (Mariano Rajoy dixit). Nos los presentan como algo divino, como algo ineluctable.

La realidad es que la ideolología neoliberal, de la que no reniegan estos gobiernos que nos toca padecer, detesta lo público, es decir, busca, utilizando todos los medios, que la riqueza vaya a manos de cada vez menos personas, para lo cual golpea a la mayoría de ciudadanos para beneficiar a los grandes consorcios económico-financieros. Y lo hacen siguiendo la lógica del sistema, cuya insaciable codicia les lleva a perpetrar este gigantesco atraco (ellos lo llaman crisis). Lo expresaba magistralmente Pedro de Silva en una de sus breves columnas en los diarios La Nueva España  y Faro de Vigo del 21/7/201 que tituló ¿Sin programa

Seamos serios:  a día de hoy, la única persona responsable (y que será juzgada) de los recortes realizados en nuestra calidad de vida es la que coge la pluma y firma los decretos para que se lleven a cabo. El resto es retórica propia de políticos mediocres que, mereciendo el desprecio más absoluto del pueblo, éste, sin embargo, no los perdonará y los juzgará más pronto que tarde.

Al emprender esta y novedosa iniciativa que el pueblo emprenderá el 25 de septiembre, parece pertinente agradecer el esfuerzo que han realizado las numerosas personalidades de prestigio de los distintos campos del saber que han venido expresando su oposición al sistema imperante, así  como sus alternativas al mismo. Pero igualmente pertinente será recordarles el eslogan tan repetido en nuestras manifestaciones: ¡No nos mires, únete!  Porque, como es bien sabido, el pueble tiene más fuerza en la lucha cuando se le une el mundo de las letras, las ciencias y la cultura. Por ello esperamos que nuestros prestigiosos profesores, escritores, y demás personalidades opuestas a este rampante neoliberalismo ya hayan descubierto que, al igual que nuestras manifestaciones con hora y fecha de terminación anunciadas, sus intervenciones en los medios de difusión y conferencias y charlas a lo largo y ancho de esta piel de toro, aunque muy valiosas para el pueblo, son insuficientes para revertir la actual situación. En consecuencia, sería magnífico contar en nuestras a veces engorrosas asambleas y grupos de trabajo con esas personalidades para cuando toque, por ejemplo el 25 de septiembre, marchar pacíficamente juntos agarrando  la pancarta babero que encabezalas columnas del pueblo para rodear el parlamento.

Pepe Fuertes – 15M Gijón

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