El Senado argentino puso fin a las AFJP y convirtió en ley la reestatización de las jubilaciones

La Cámara alta aprobó esta noche el proyecto impulsado por el oficialismo. Fue por 46 votos a favor y 18 en contra, luego de once horas de discusión. A diferencia de lo ocurrido en el debate por el conflicto del campo, Julio Cobos no presidió la sesión.

 

La plana de «Clarín» del 23 de setiembre de 1993 tras la votación en el Congreso que establecía la jubilación privada.

 

Con el voto favorable del bloque kirchnerista y legisladores aliados, el Senado puso fin a las AFJP: luego de once horas de sesión, esta noche convirtió en ley el proyecto que reestatiza las jubilaciones.

 

El oficialismo cosechó 46 votos a favor, diez más que en la fatídica madrugada en que el vicepresidente Julio Cobos votó «no positivo». De esta manera, logró asegurarse con relativa tranquilidad los avales necesarios para eliminar el sistema creado en 1994, durante el gobierno de Carlos Menem.

La sesión en la Cámara alta había arrancado poco después de las 11. A diferencia de lo que ocurrió cuando se debatieron las retenciones móviles a las exportaciones de granos, esta vez el kirchnerismo abrió el proyecto a cambios, aunque sólo de forma y no de fondo, y consiguió sumar votos clave que le auguran un cómodo recuento a su favor.

Poco después del comienzo de la sesión, el vicepresidente de la comisión de Trabajo y Previsión, Julio Miranda, encaró la primera defensa del Frente para la Victoria. Dijo que «las propias AFJP han reconocido que en los 15 años de vigencia del sistema no han logrado cumplir con lo que era el anhelo inicial».

Miranda manifestó que «cuando hay necesidades y derechos se busca cubrirlos y darle soluciones» y que la votación de hace catorce años «significó el fin de un esquema solidario y representativo».

 

El ex presidente Menem y el ex ministro Cavallo, padres de la privatización de las jubilaciones a fines del 93

 

 

Desde el ARI de Tierra del Fuego, José Martínez adelantó su respaldo al proyecto, pero cuestionó el régimen de capitalización, al afirmar que «el único que garantiza una vejez digna es el sistema de reparto».

En tanto, el radical Ernesto Sánz, titular del bloque de la UCR, rechazó el proyecto y dijo que se trata de una «confiscación», a la vez que puso en duda la capacidad de control del Consejo del Fondo de Garantía como la Comisión bicameral, creados a través del texto, para monitorear los fondos previsionales.

El proyecto del Poder Ejecutivo propone la eliminación del actual régimen de capitalización y garantiza a los jubilados que están en el sistema privado iguales o mejores beneficios que los que perciben actualmente.

La iniciativa, además, establece que la administración de los fondos estará sujeta a la supervisión de una comisión bicameral de control de los fondos de la seguridad social y de un consejo integrado por empresarios, trabajadores, jubilados, funcionarios, entidades bancarias y legisladores.

Uno de los puntos acordados con la oposición en Diputados, que permitió sumar mayores respaldos a favor de la iniciativa, sostiene que la totalidad de los recursos únicamente podrán ser utilizados para pagos de beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y prohíbe la inversión de los fondos en el exterior.

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