Guerra financiera y el futuro del poder de la banca global. Detrás del pánico

Uso del pánico para centralizar el poder. Alemania rompe con el modelo estadounidense. Un giro político británico. Fijan las líneas de batalla 

Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Lo obvio en la conducta de los mercados financieros europeos durante las últimas dos semanas es que las dramáticas historias de catástrofe financiera y pánico son utilizadas deliberadamente por ciertas facciones influyentes dentro y fuera de la UE para configurar el aspecto futuro de la banca global después de la debacle sub-prime y de los Bonos de Titulización de Activos (BTA) [Asset-Backed Securities (ABS)] de EE.UU. El evento más interesante de los últimos días ha sido la posición unificada y fuerte de la Canciller, del ministro de finanzas del Bundesbank y del gobierno de coalición alemanes, oponiéndose todos a un rescate bancario por un súper fondo de la UE al estilo estadounidense. Mientras tanto, el Secretario del Tesoro Paulson continúa con su capitalismo de compinches en detrimento de la nación y para beneficiar a sus compinches en el mundo financiero. Es un cóctel explosivo que era innecesario.

Caídas del mercado bursátil de entre un 7 y un 10% por día son titulares noticiosos dramáticos y sirven para fomentar un amplio sentido de inquietud que linda con el pánico en los ciudadanos de a pie. Los eventos de las dos últimas semanas en los bancos de la UE, desde los dramáticos rescates estatales de los bancos Hypo Real Estate, Dexia y Fortis, y el anuncio por el Ministro de Economía del Reino Unido, Alistair Darling, de un giro radical en la política para tratar a los bancos con problemas del Reino Unido, han comenzado a revelar el perfil de una reacción claramente diferente en Europa ante lo que es en efecto una crisis ‘Hecha en EE.UU.’

Existe una base seria para creer que el ex presidente de Goldman Sachs en EE.UU., el Secretario del Tesoro Henry Paulson, no es estúpido. Existe también una base seria para creer que en realidad se mueve según una estrategia bien estructurada a largo plazo. Eventos como los que se desarrollan ahora en la UE tienden a confirmarlo. Como me lo describió un importante banquero europeo en una discusión privada: ‘Hay una guerra en todos los frentes entre EE.UU. y la UE para definir el aspecto futuro de la banca europea.’

Desde el punto de vista de ese banquero, el actual intento del primer ministro italiano Silvio Berlusconi y de Nicholas Sarkozy de Francia, por lograr un ‘fondo’ común de la UE, con probablemente más de 300.000 millones de dólares, para rescatar a bancos con problemas, correspondería al juego de la estrategia a largo plazo de Paulson y del establishment de EE.UU., debilitando de hecho a los bancos y reembolsando los BTA/ABS

originados en EE.UU., en manos de los bancos de la UE.

Uso del pánico para centralizar el poder

Como documento en mi próximo libro, “Power of Money: The Rise and Decline of the American Century,” en cada pánico financiero en EE.UU., por lo menos desde el Pánico de 1835, los titanes de Wall Street – especialmente hasta 1929, la Casa de JP Morgan – han provocado deliberadamente entre bastidores pánicos bancarios para consolidar su control de la política de Washington, incluyendo la definición exacta de la propiedad privada de la nueva Reserva Federal en 1913, y para consolidar su control sobre la industria, como en US Steel, Caterpillar, Westinghouse, etc. Son, en breve, expertos en semejante guerra financiera para aumentar su poder.

Ahora tienen que hacer algo a escala global para poder seguir dominando las finanzas globales, el corazón del poder del Siglo Estadounidense.

Ese proceso de utilizar pánicos para centralizar su poder privado creó una concentración extremadamente poderosa de poder financiero y económico en manos de unas pocas manos privadas, las mismas que crearon en 1919 el influyente think-tank de política exterior de EE.UU., el Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York para guiar el ascenso del Siglo Estadounidense, como lo llamó el fundador de Time, Henry Luce, en un ensayo cardinal de 1941.

Cada vez es más obvio que gente como Henry Paulson, quien, a propósito, fue uno de los más agresivos profesionales de la revolución de los BTA/ABS en Wall Street antes de llegar a ser Secretario del Tesoro, está trabajando con motivos que van más allá de su sentido desproporcionado de la codicia. Los propios antecedentes de Paulson son interesantes en ese contexto. A comienzos de los años setenta, Paulson inició su carrera trabajando para un hombre tristemente célebre llamado John Erlichman, el despiadado asesor de Nixon que creó la unidad de “Plomeros” durante la era de Watergate para silenciar a oponentes del presidente, y fue dejado a la deriva en la prisión por Nixon.

Paulson parece haber aprendido de su mentor en la Casa Blanca. Como co-presidente de Goldman Sachs, según un informe de New York Times, desplazó en 1998 a su co-presidente, Jon Corzine. ‘en el equivalente de un golpe’ según el Times.

Paulson, y sus amigos en Citigroup y en JP Morgan Chase, tenían una estrategia que ahora se hace clara, como lo hizo el Padrino de los BTA/ABS y de la banca desregulada, el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, como lo detallé en mi anterior serie “Financial Tsunami, Parts I-V.” [http://www.rebelion.org/noticia.php?id=62521]

Al parecer, conscientes de que en una cierta coyuntura se derrumbaría la pirámide de billones de dólares de dudosos valores basados en hipotecas sub-prime y otras de alto riesgo, decidieron diseminar lo más globalmente posible los así llamados valores de ‘desechos tóxicos’ BTA/ABS, a fin de atraer a los grandes bancos globales del mundo, sobre todo en su mayoría de la UE, a su dulce trampa.

Tuvieron ayuda. En un reciente testimonio bajo juramento de Lynn Turner, Contador Principal de la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC) testificó que la Oficina de Prevención de la SEC, responsable por la supervisión del mercado de los CDS, Credit Default Swaps, un mercado exótico que nominalmente tiene un valor de unos 62 billones de dólares, fue reducida en ‘recortes de presupuesto’ del gobierno de un personal de cien a una persona. Sí, no es un error de tipografía. Es realmente ‘una’ sola persona.

El congresista demócrata por Vermont, Peter Welsh preguntó a Turner: ‘… ¿hubo una despoblación sistemática de la fuerza reguladora de modo que era realmente imposible que tuviera lugar la regulación si quedaba sólo una persona en esa oficina? … y luego entiendo que 146 personas fueron reducidas de la división de puesta en práctica de la SEC, ¿usted también testimonió eso? El señor Turner, en testimonio ante el Congreso, respondió: ‘Sí… pienso que hubo una destrucción sistemática, o lo que usted quiera llamarlo, de la agencia y de su capacidad mediante la reducción de personal.’

¿Fue simplemente fervor ideológico por realizar recortes, o fue deliberado? ¿Fue responsable el ex hombre de Goldman Sachs, el hombre que convenció al presidente para que contratara a Paulson, al ex director de la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB) de Bush, Joshua Bolten, actualmente Jefe de Gabinete del presidente, para asegurar que no hubiera una supervisión gubernamental efectiva de la cada vez mucho mayor titulización de los activos hipotecarios?

Son posiblemente algunas preguntas que los buenos congresistas en ambos partidos debieran formular a gente como Henry Paulson y Josh Bolten, y no preguntas para conducir a pistas falsas como el monto de las bonificaciones de Richard Fuld en Lehman. ¿Tiene el cadáver huellas digitales del señor Bolten? ¿Y por qué nadie cuestiona el papel de Paulson como presidente de Goldman Sachs, en aquel entonces el promotor más agresivo de productos exóticos y otros de Titulización Respaldada por Activos en Wall Street?

¿Por qué seleccionó Henry Paulson a una sola firma de Wall Street, su acerbo rival cuando era presidente de Goldman Sachs según informes del mercado, y dejó que, como gustaba de decir su mentor Erlichman: ‘se fuera a la deriva?’ Fue Lehman Bros, su eliminación, y su inmensa cartera de BTA/CDS lo que, según se dice, condujo a ventas de pánico a importantes hedge funds y bancos en todo el mundo.

Ahora parecería que la estrategia de Paulson era utilizar una crisis – una crisis que ya fue preprogramada y previsible en 2003 cuando Josh Bolten llegó a ser jefe de OMB – cuando estalló, para producir pánico en los gobiernos más conservadores de la Unión Europea a fin de que se apresuraran a ir al rescate de desechos tóxicos de activos de EE.UU.

Si eso hubiera sucedido, estaría en vías de destruir al hacerlo lo que quedaba de instituciones bancarias y financieras sanas de la UE, llevando al mundo a un paso más de un mercado global monetario controlado por los compinches de Paulson – Capitalismo de Compinches al estilo de EE.UU. La expresión Capitalismo de Compinches es ciertamente apropiada en este caso. El predecesor de Paulson en Goldman Sachs y en el Tesoro, Robert Rubin, gustaba de acusar a los banqueros asiáticos de Tailandia, Indonesia y otros sitios afectados en 1997 por los ataques especulativos de hedge funds financiados por EE.UU. de ‘capitalismo de compinches,’ dejando la impresión de que la crisis era de cosecha propia asiática y no el resultado de un ataque deliberadamente ejecutado por instituciones financieras financiadas por EE.UU. para eliminar el modelo del Tigre Asiático, entre otros objetivos, y convertir a Asia en el financista de la deuda de EE.UU.

Es interesante señalar que Rubin es ahora director de Citigroup, obviamente uno de los sobrevivientes del banco compinche de Paulson, que hasta la fecha ha tenido que pasar a cuentas incobrables la mayor suma en desechos tóxicos de activos titulizados.

Si es exacta la afirmación de un pánico preplanificado, como el del Pánico de 1907, y es un si con mayúscula, el plan funcionó… hasta cierto punto. Ese punto sobrevino durante el fin de semana del 3 de octubre, coincidiendo con el festivo por la unificación nacional de Alemania.

Alemania rompe con el modelo estadounidense

En conversaciones tras puertas cerradas hasta la noche del domingo 5 de octubre, Alex Weber el inflexible jefe del Bundesbank, el jefe de BaFin, Jochen Sanio, y representantes del gobierno de coalición en Berlín de la canciller Merkel presentaron un paquete de rescate para el Hypo Real Estate por un valor nominal de 50.000 millones de euros. Sin embargo, después de la dramática cifra en los titulares, como señaló Weber en una carta del 29 de septiembre al Ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, que ha sido publicada, los bancos privados alemanes no sólo tuvieron que participar con un 60% de esa cifra, el Estado con un 40%. Sino también, en vista del modo cuidadoso con el que el gobierno en cooperación con el Bundesbank y BaFin, estructuraron el acuerdo de crédito de rescate, la máxima perdida posible para el Estado, en el peor de los casos, se limitaría a 5.700 millones de euros, no a 30.000 millones como muchos creyeron. Sigue siendo mucho dinero pero no es el cheque en blanco de 700.000 millones de dólares que un Congreso de EE.UU. bajo presión acordó dar a Paulson y después de unos pocos días de precios en caída en el mercado bursátil.

La rápida acción del Ministro de Finanzas Steinbrück de despedir al jefe del Hypo Real Estate (HRE), en agudo contraste con Wall Street donde los mismos defraudadores criminales siguen en sus escritorios recibiendo inmensas bonificaciones, indica también una actitud diferente. Pero eso no da en el núcleo del problema. La situación de HRE se debió, como señalara anteriormente, de excesos de un banco filial de propiedad total de la subsidiaria de HRE en Irlanda, DEPFA, un país de la UE conocido por su regulación liberal y permisiva y sus bajos impuestos.

Un giro político británico

En el Reino Unido, después del costoso y necio rescate de Northern Rock realizado anteriormente durante este año, el gobierno del Primer Ministro Gordon Brown acaba de anunciar un dramático cambio de política hacia la posición alemana. Los bancos británicos recibirán una ayuda de salvación del gobierno y préstamos de emergencia del Banco de Inglaterra sin precedentes de 50.000 millones de libras (64.000 millones de euros).

El gobierno comprará acciones preferenciales del Royal Bank of Scotland Group Plc, Barclays Plc y por lo menos otros seis bancos, y suministrará unos 250.000 millones de libras en garantías de préstamos para refinanciar deudas, dijo el Tesoro. El Banco de Inglaterra pondrá a disposición por lo menos 200.000 millones de libras. El plan no especifica cuánto recibirá cada banco.

Eso significa que el gobierno del Reino Unido nacionalizará por lo menos parcialmente sus más importantes bancos internacionales, en lugar de comprar sus préstamos malos bajo un Plan Paulson imposible de realizar. Con un enfoque semejante, se reducirán los costes para los contribuyentes del Reino Unido una vez que termine la crisis y los negocios vuelvan a condiciones más normales, el gobierno pueda volver a vender las acciones del Estado a un banco sano, obteniendo tal vez un buen beneficio para el Tesoro. El gobierno de Brown ha comprendido aparentemente que las garantías generales que dio a Northern Rock y a Bradford & Bingley simplemente abrieron las esclusas de los costes gubernamentales sin cambiar el problema.

La nueva política de nacionalización está en dramático contraste con el enfoque ideológico de ‘libre mercado’ de Paulson de comprar las obligaciones sin valor en poder de los bancos seleccionados que Paulson decide salvar, en lugar de recapitalizar a esos bancos para permitirles que sigan funcionando.

Fijan las líneas de batalla

Lo que emergen son los contornos de dos enfoques opuestos ante la crisis en desarrollo. El plan de Paulson forma ahora claramente parte de un proyecto de crear tres colosales gigantes financieros globales – Citigroup, JP MorganChase y, claro está, el propio Goldman Sachs de Paulson, que ahora, de modo bastante conveniente, pasó a ser un banco. Después de haber utilizado exitosamente el miedo y el pánico para arrebatar 700.000 millones de dólares a los contribuyentes de EE.UU., los tres grandes tratarán de utilizar su fuerza sin precedentes para causar estragos en los bancos europeos en los años por venir. Mientras las mayores agencias clasificadoras de riesgo – Moody’s y Standard & Poors – no han sido tocadas por los escándalos y las audiencias en el Congreso, el poder financiero reorganizado de EE.UU. con Goldman Sachs, Citigroup y JP Morgan Chase podría teóricamente reagruparse e imponer su agenda global durante los próximos años, caminando sobre las cenizas de una economía estadounidense en quiebra, llevada a la bancarrota por sus insensateces.

Al acordar una estrategia de nacionalizar a los que los ministros de finanzas de la UE consideran como ‘bancos de la UE demasiado estratégicos desde el punto de vista sistémico para que quiebren,’ mientras garantizan los depósitos en los bancos, los mayores gobiernos de la UE, Alemania y el Reino Unido, en contraste con EE.UU., han optado por lo que a la larga permitirá que los gigantes de la banca europea resistan a los ataques previstos de gente como Goldman o Citigroup.

La dramática venta de acciones en las bolsas europeas y en Asia es en realidad un tema secundario y mucho menos crítico. Según informes del mercado, la venta es impulsada sobre todo por hedge funds de EE.UU., desesperados por obtener dinero al darse cuenta de que la economía de EE.UU. va hacia la depresión económica, que son vulnerables y que el Plan Paulson no hace nada para encararlo.

Un sistema bancario e inter-bancario solvente es de lejos el tema más estratégico. La debacle de los BTA/ABS fue ‘Hecha en Nueva York.’ Sin embargo, sus efectos tienen que ser aislados y bancos viables de la UE tienen que ser defendidos en función del interés público, no sólo de los intereses de los compinches bancarios de Paulson en EE.UU. Vehículos offshore no regulados como ser los hedge funds, la banca no regulada, y los seguros no regulados, participaron todos en la formación del tsunami de 80 billones de dólares de BTA/ABS, como lo he llamado. Ciertas personas más conservadoras de la UE no tienen la intención de tragarse el remedio que les ofrece Washington.

La baja coordinada de los tipos de interés del BCE y de otros bancos centrales europeos aunque llega a los titulares, hace poco en efecto para enfrentar el verdadero problema: el temor de los bancos a prestarse mutuamente hasta que su solvencia esté asegurada.

Al iniciar la nacionalización parcial por el Estado en toda la UE, y al rechazar el plan de rescate Berlusconi/Sarkozy, los gobiernos de la UE dirigidos esta vez por los alemanes, lo que es bastante interesante, están colocando un fundamento más sano para salir de la crisis.

Mantened la sintonía, la cosa está lejos de haber terminado. Es una lucha por la supervivencia del Siglo Estadounidense construido desde 1939 sobre los pilares gemelos de la dominación financiera estadounidense y de la dominación militar estadounidense – Dominación de Espectro Completo.

Los bancos asiáticos, quemados por la Crisis Asiática de 1997-1998 manipulada por Wall Street, están aparentemente muy poco expuestos al problema de EE.UU. Los bancos europeos están expuestos de diferentes maneras, pero ninguna tan seria como en el mundo bancario de EE.UU.

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F. William Engdahl es autor de: “A Century of War: Anglo-American Oil Politics and the New World Order,” Pluto Press. Su libro más reciente publicado por Global Research es “Seeds of Destruction: The Hidden Agenda of Genetic Manipulation,”.

Contact en: www.engdahl.oilgeopolitics.net

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=10495

 

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