Izquierda Anticapitalista: Otra Europa es posible. Otro capitalismo es imposible

Propuestas para construir una alternativa a la Europa del Capital. Noticia relacionada: 800 intelectuales y activistas sociales apoyan en un manifiesto la presentación de Izquierda Anticapitalista a las elecciones europeas

 

Asturbulla

Este documento desarrolla el programa político básico del proyecto de candidatura para las próximas elecciones europeas impulsadas por Izquierda Anticapitalista. No es un documento definitivo, sino un primer esbozo de propuestas alternativas que se confronten a la Europa del capital y a las políticas neoliberales en curso que esperamos se vaya enriqueciendo progresivamente.

· Noticia relacionada: 800 intelectuales y activistas sociales apoyan en un manifiesto la presentación de Izquierda Anticapitalista a las elecciones europeas

Los países de la Unión Europea están siendo ya duramente golpeados por la crisis económica mundial. Ésta, lejos de obedecer a la mala gestión de un puñado de empresas y bancos irresponsables, como quieren hacernos creer, es una verdadera crisis del sistema económico que pone de manifiesto su naturaleza destructiva. En la crisis actual se juntan una crisis económica, una gravísima crisis ecológica y energética global y una crisis alimentaria en los países del Sur.

Ante la crisis, a pesar del descrédito creciente del neoliberalismo, las elites económicas y políticas europeas se ven empujadas a apretar todavía más las tuercas a las y los trabajadores y los pueblos, buscando la reducción de los costes laborales y el desmantelamiento de los sistemas de protección social.

En el Estado español, los efectos de la crisis son ya innegables. Asistimos al fin de un “modelo de crecimiento” cuyo motor, la construcción y la especulación inmobiliaria, ha quebrado definitivamente y ha empezado a arrastrar a otros sectores. La incertidumbre se apodera de los hogares más humildes. Estos tiempos de vacas flacas debilitan también las arcas del Estado y aumentan el déficit de las administraciones para hacer frente a crecientes necesidades de protección social que provoca el aumento del paro. A pesar de la retórica, la respuesta a la crisis del gobierno de Zapatero va a profundizar las medidas fiscales regresivas, las privatizaciones, obras públicas faraónicas insostenibles y los regalos fiscales al gran capital. En el PSOE no se ha manifestado ni la menor crítica significativa esta política. IU-ICV ha mostrado sobradamente que no sirve para desarrollar una respuesta de izquierda.

Frente al avance del proyecto de integración europea al servicio del capital, y para imponer políticas favorables a los pueblos, necesitamos coordinar a escala europea las resistencias y levantar una alternativa a la Europa del Capital. Necesitamos “Otra Izquierda, para Otra Europa”.

La iniciativa de Izquierda Anticapitalista de impulsar una lista para las próximas elecciones europeas de junio de 2009 va en esta dirección. Dicha lista participará en la confirmación de un polo anticapitalista europeo junto con formaciones como el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), promovido por Olivier Besancenot en Francia, Sinistra Critica en Italia y otras organizaciones.

Otra Europa es posible y necesaria

Frente a la lógica del capital necesitamos anteponer otra lógica, la de los bienes comunes, tal y como expresan lemas como “Otro mundo es posible” o “El mundo no es una mercancía” popularizadas desde hace años por el movimiento antiglobalización. Defendemos una Europa de los pueblos, de las y los trabajadores y de las y los oprimidos, opuesta a la Europa de los Tratados de Maastricht, Ámsterdam, Niza o Lisboa:

  • Nos oponemos a los despidos masivos, que se pretende “justificar” en nombre de la crisis, y a la precarización del empleo. Cero despidos es nuestra consigna. Exigimos medidas penales contra los directivos responsables de provocar situaciones irreversibles para justificar los cierres. Las empresas que deslocalicen o realicen despidos masivos deben devolver las subvenciones recibidas. Rechazamos la “Directiva de las 65 horas” y defendemos la reducción de jornada sin reducción de salario. Todas las y los asalariados, jóvenes, pensionistas, etc., deben tener garantizado un ingreso mínimo que haga posible vivir dignamente. Frente a una Europa del capital que presiona hacia abajo los derechos sociales, defendemos una armonización “por arriba” de los derechos de las y los trabajadores europeos.

  • Ante los rescates a los bancos exigimos un verdadero plan de urgencia para los sectores más necesitados, así como una reforma fiscal que armonice la fiscalidad europea y grave a los especuladores financieros, las grandes fortunas y las rentas del capital. Es urgente el control de la banca privada mediante su nacionalización sin indemnización, siguiendo el principio de no estatizar deudas privadas ni volver a transferir esos activos a manos privadas. El secreto bancario debe levantarse.

  • Es necesario oponerse a escala europea a la especulación de los mercados financieros, con normas que impidan la emisión de títulos especialmente diseñados para especular y la realización de operaciones especulativas, la instauración de una fiscalidad que penalice seriamente la especulación, y la adopción de medidas como la Tasa Tobin y la supresión de los paraísos fiscales.

  • Frente a la privatización, oponemos una política de defensa del sector público y de renacionalización de las empresas privatizadas, en el marco de un control democrático y social de los servicios públicos. Hay que derogar las Directivas y acuerdos europeos de liberalización y privatización de los servicios.

  • Necesitamos una reconversión ecológica radical de la economía y una nueva cultura de la sostenibilidad mediante políticas que rompan con la espiral productivista y consumista del capitalismo. Hace falta avanzar hacia un nuevo modelo de producción, distribución y consumo. Hay que desarrollar las energías renovables, cerrar las nucleares, potenciar el transporte público, fomentar una nueva cultura del agua, prohibir los Organismos Genéticamente Modificados (OGMs), parar la privatización de los recursos naturales, desarrollar la agricultura ecológica, y defender la soberanía alimentaria y el derecho a la tierra, frente a la actual Política Agrícola Común (PAC) al servicio de la agroindustria. La crisis ecológica global exige cambios estructurales de fondo y no meros retoques cosméticos como nos propone el “capitalismo verde”. El equilibrio entre la humanidad y la naturaleza entra en conflicto con la lógica de las políticas basadas en el mercado y la ley del beneficio.

  • A la Europa fortaleza, la de la valla en Ceuta y Melilla, la de la “Directiva de la Vergüenza”, contraponemos una Europa abierta y solidaria, basada en la igualdad entre todos/as los residentes, ya sean “autóctonos” o procedentes de otros países, tanto comunitarios como no comunitarios. Exigimos la regularización de los “sin papeles”, el cierre de los centros de internamiento especial, y el fin del racismo y la xenofobia fomentados desde las políticas institucionales. ¡Ni Vallas, Ni guetos!.

  • Nos oponemos al recorte de libertades en nombre de la seguridad, el control de la inmigración, la “guerra contra el terrorismo” o el incivismo. Nos oponemos a la creciente represión policial y patronal que padecen miles de sindicalistas combativos ante su ejercicio legítimo del derecho a huelga y a la organización colectiva. Apelamos a la derogación de la Ley de Partidos como ejemplo máximo de este recorte de derechos y libertades colectivas.

  • Defendemos el derecho de los pueblos de Europa a la autodeterminación y a decidir libremente su propio futuro.

  • Frente a la ofensiva neoconservadora defendemos el derecho al aborto y a la contracepción libre y gratuita. La lucha por la emancipación de las mujeres y en contra del patriarcado sigue siendo una de las tareas centrales de la izquierda europea. Hacen falta políticas reales contra la violencia doméstica y de género y contra la discriminación laboral y favorecer el reparto de los trabajos tradicionalmente invisibles como el doméstico-familiar o el de cuidado.

  • Revindicamos los derechos de los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales y transgéneros y su lucha contra la opresión y la discriminación y por imponer respeto hacia todas las opciones sexuales frente a la coacción de las libertades sexuales.

  • Combatimos la especulación inmobiliaria y defendemos espacios y equipamientos públicos, el derecho de la ciudad, la despenalización de la okupación y una política de vivienda pública que garantice el acceso a una vivienda digna a todas las personas. Defendemos la socialización del suelo y de la propiedad inmobiliaria, la fiscalización de las viviendas vacías y en desuso y la expropiación tras un plazo de las que continúen sin utilidad demostrada.

  • Defendemos una educación pública y de calidad. Ello requiere la derogación de la LOU y el bloqueo de la implementación del Espacio Europeo de Educación Superior (proceso de Bolonia) con el fin de abrir un debate dentro de la comunidad académica y entre la sociedad en su conjunto que permita dilucidar el modelo de educación superior que necesitamos.

  • Defendemos “Otra Europa” en el marco de “Otro Mundo”, una Europa solidaria con los pueblos del sur opuesta a la política neo-imperialista realizada por los gobiernos europeos a favor de los intereses de las multinacionales que dominan el planeta, como Repsol y otras, y una Europa opuesta a la liberalización de la economía mundial a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los acuerdos comerciales bilaterales con los países del Sur.

  • Combatimos la remilitarización de Europa, el aumento del gasto militar y la participación de los ejércitos europeos en Irak o Afganistán. La construcción de una defensa europea integrada en la OTAN es una de las señales más peligrosas de la nueva política militar europea. Nos solidarizamos con el pueblo palestino en su lucha legítima por el reconocimiento de sus derechos nacionales hoy negados por Israel y sus aliados, al igual que con el pueblo saharaui frente a la dictadura marroquí y a la complicidad con ésta del gobierno español.

  • Revindicamos una política cultural europea que favorezca los espacios culturales y la creación artística desmercantilizada. Defendemos también la potenciación del software libre, el copyleft, y los medios de comunicación alternativos, en tanto que iniciativas que chocan con la lógica de las multinacionales de la comunicación y del sector de las tecnologías de la información.

www.espacioalternativo.org

espacio@nodo50.org

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