La privatización de los servicios de mantenimiento de la zona rural de Gijón: un paso más para cargarse Emulsa

El gobierno de la «izquierda plural» continua privatizando servicios en Xixon, hace falta una respuesta política y sindical contundente.

Asturbulla / Kaosenlared
Lejos quedan las viejas conquistas sindicales de los años 90 del Siglo XX, cuando CC.OO., dirigida por Francisco Prado Alberdi,y UGT, encabezada por Justo Rodríguez Braga, alcanzaron un compromiso del Ayuntamiento de Gijón, en el ya olvidado “Programa de Acción Prioritaria”, para transformar EMULSA en una gran empresa municipal de servicios.

Era evidente que “hombre blanco hablar con lengua de serpiente”y que el gobierno del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón no sólo no estaba interesado en dar ese paso, sino que pronto comenzaría a dar zarpazos a la empresa EMULSA. En la medida en que la presión sindical cesaba, dejando atrás los vientos de aquella Huelga General del 14-D, el equipo municipal comenzó su lento recorrido, no sólo para no cumplir sus promesas, sino, en el fondo, para cargarse EMULSA.

Primero, con la excusa de crear empleo para los sectores más necesitados, utilizaron los diversos “Planes Piles” para lograr que la conservación rural y urbana pasase a ser realizada por trabajadores temporales, que iban siendo rotados, con peores condiciones laborales, sociales y salariales que la plantilla de EMULSA. Con ello a la par se conseguía, por la vieja táctica de dividir a la clase trabajadora, utilizar el ejercito de reserva de parados/as para tirar a la baja las condiciones laborales de los empleados públicos municipales. Que lejos queda también aquella histórica reivindicación sindical del Convenio Único para todo empleado del Ayuntamiento de Gijón.

Pero bueno, esos trabajadores, peor pagados, por lo menos trabajaban para el Ayuntamiento, lo peor estaba por venir. Dieron un paso más con la Conservación Viaría de la Zona Urbana, la cual adjudicaron directamente a una empresa privada, “Contratas Alvargonzález”. Sería bueno comparar los convenios, y consiguientemente las nóminas, de quien trabaja en esa empresa y en EMULSA, y veríamos diferencias sustanciales.

Siguieron privatizando los servicios de jardinería de los centros escolares del concejo. A la vez la señalización viaria del concejo se adjudica también a una empresa privada llamada SICE (Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas), integrada en Dragados. La gestión de los aparcamientos de la “Zona Azul” se adjudico a la “Empresa Mixta de Trafico de Gijón S.A”, vinculada al grupo Fomento de Construcciones y Contratas (dirigidos por las hermanas Koplowitz y que tuvo en sus orígenes el trabajo esclavo de los presos políticos de los primeros años del Franquismo).La gestión de los cementerios municipales tampoco esta en manos publicas, sino de una empresa mixta, llamada CEGISA. Y todo lo anterior sin olvidar centros municipales donde se contrata “Seguridad Privada”. Es decir, todo aquello que debería estar en manos públicas, y que podría ser objeto de una “Empresa Municipal de Servicios”, salvo EMULSA se ha puesto en manos privadas.

Y ahora dan un paso más, anuncian que privatizaran parte de los servicios de la zona rural, así como que deberán ser los propietarios de las fincas quienes corten la maleza de las lindes de las mismas. Es decir, por un lado, se pone en manos privadas un sector de servicios que debería ser objeto de cobertura por el sector publico, por otro lado, se genera un agravio comparativo entre los servicios de limpieza y mantenimiento de los que viven en la zona rural y los que vivimos en la zona urbana del concejo.

Esta más que probado, aunque algunos neoliberales afirmen lo contrario, que este tipo de servicios públicos en manos privadas deja de ser tal, pues cuando empiezan a primar los intereses del beneficio privado decae la calidad y la buena atención al ciudadano. Y también esta archidemostrado que las condiciones laborales y salariales de los/as trabajadores/as de estas empresas son peores. En resumen, que el gobierno de la “izquierda plural” del Ayuntamiento de Gijón, que alardea de hacer políticas socialdemócratas, no duda en poner amplios sectores de los servicios municipales en manos privadas, con tal de ahorrar costes sociales y salariales, aunque ello implique una merma en la calidad de los mismos. Digan lo que digan esto no es más que neoliberalismo econonómico pero aplicado gradualmente no a “una de caballo” como practica el PP, pero la filosofía que lo sustenta la misma, es cuestión de ritmos.

¿Qué pasará en el futuro?, si las fuerzas sociales de la izquierda, tanto sociales como políticas, si el movimiento vecinal y el sindical, no respondemos, podemos ir preparándonos para más pasos en la misma línea, y sin duda, algún día plantearan encima de la mesa la privatización de EMULSA. De mano, ya la contratación de personal no se corresponde con las necesidades de crecimiento de la ciudad, o lo que es lo mismo, ir congelando plantilla, para en el futuro ir reduciéndola bajo medidas de esas que llaman no traumáticas, para facilitar procesos de privatización venideros. Los pasos y las recetas son siempre los mismos en todos los lugares. Por eso como llueve sobre mojado esperemos que los árboles no nos impidan ver el bosque, que el particularismo y el corporativismo no nos impidan dar una respuesta adecuada, las condiciones de empleo de muchos/as trabajadores/as se viene deteriorando a través de las privatizaciones realizadas, los servicios se han deteriorado y seguro que en el futuro el ataque a EMULSA llegará, por lo cual esperemos que cuando nos demos cuenta no sea demasiado tarde.

*Rafael Velasco es miembro del Comité Comarcal de Xixón del PCPE/Asturies

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