UGT y CCOO cierran Naval Gijón y firman el despido de 43 trabajadores

En la larga historia del Astillero nunca se había producido ni un sólo despido

 

Asturbulla

 

Este es seguramente el más exacto resumen de la noticia porque después tantos conflictos y de años de negociaciones, los detalles, aunque necesarios, poco más pueden aportar que no se haya dicho ya.

En estas últimas negociaciones UGT y CCOO pactaron el acuerdo final a espaldas de la CSI (Corriente Sindical de Izquierda) que tiene igual número de representantes sindicales; tres cada sindicato, nueve en total. En cuatro ocasiones anteriores y por la misma práctica de exclusión de las negociaciones, el juzgado dictó sentencia favorable a la CSI. En esta ocasión, como en las anteriores, este sindicato va a presentar la demanda correspondiente en el juzgado.

 

Los acuerdos tomados no pasan de ser una declaración de intenciones sin contenido concreto. Esta es, sin duda, la causa de la exclusión de la CSI de las negociaciones.

De la actual plantilla de 97 trabajadores, 55 de ellos con más de 53 años irán a la prejubilación y 42 a la calle, al paro. A todo esto aún hay que sumar cerca de medio millar de trabajadores pertenecientes a las subcontratas que trabajan en el propio astillero y que con toda probabilidad también serán despedidos de sus empresas.

De los 42 despedidos, 10 de ellos cuentan con una antigüedad de 35 años, pero no pueden pasar a la prejubilación por no haber cumplido los 53 años fijados como límite.

La indemnización para los despedidos es de 60 días por año de antigüedad hasta un máximo de 3 años y medio. Es decir, la antigüedad máxima a efectos de indemnización es de 21 años.

En la asamblea celebrada ayer día 4 participaron 87 trabajadores. El resultado de la votación fue de 68 votos a favor del cierre, 18 en contra y una abstención.

Los protagonistas directos, inmediatos, de este largo proceso y de esta negociación, sobre los que recae la mayor responsabilidad, son Eduardo Donaire como dirigente de la sección del Metal de UGT de Asturias, Maximino García con similar cargo en CCOO y, dentro del astillero, como dirigentes sindicales, Santiago Escosura de CCOO y Roberto Calvo de UGT.

Los abogados de la CSI presentarán, la próxima semana, una demanda en la que pedirán responsabilidades penales a PYMAR (Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión), a los Gestores de Naval Gijón y al Consejero de Industria, Graciano Torre, por considerar que se han cometido graves irregularidades en la gestión del astillero al que ahora llevan al cierre definitivo.

 

El proceso de reconversión y cierre de Naval Gijón se desarrolla precisamente en el momento de más auge de la construcción naval en todo el Mundo. Cuando al otro lado de la Bahía de Gijón, el mismo Gobierno y las mismas autoridades que ahora cierran el astillero, están invirtiendo cientos de millones de euros en la ampliación de El Musel, en una apuesta por la navegación y el tráfico marítimo.

 

Planea ahora sobre las dársenas y gradas de Naval Gijón la recalificación de sus terrenos. El trabajo no es rentable cuando media la especulación urbanística y mucho más cuando el astillero se interpone entre el mar y el plan de vías que es el mayor proyecto urbanístico dentro de la ciudad.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *