miércoles 20 de enero del 2021

Vietnam.#Especial 75 años de Independencia# Ho Chi Minh y Nguyen Giap, la síntesis de una sucesión de victorias

Hablar de Vietnam en este 75 aniversario de su Independencia es evocar cientos de batallas y gestos de dignidad de su pueblo para quitarse de encima las manos de diversos y crueles imperios.

 
 
Así fue como ejércitos invasores Japoneses, franceses, estadounidenses mordieron el polvo de la derrota enfrentando a mujeres, hombres, niños y niñas, ancianos y ancianas que defendieron la soberanía de su territorio hasta las últimas consecuencias. Y vencieron.

Tanta potencia revolucionaria tuvo miles y miles de anónimos protagonistas, pero sin embargo hay dos nombres que sintetizan esa gesta de 75 años de lucha: Ho Chi Minh y Nguyen Giap. Cada uno fue, como esos hermanos inseparables, el complemento del otro, para la guerra y para pensar en la paz. De allí que en este nuevo 2 de septiembre, evoquemos sus trayectorias y nos sigamos comprometiendo en honrar su legado.

 

La humildad, la fuerza y la sabiduría del Tío Ho

Su verdadero nombre era Nguyễn Sinh Cung y es recién en 1943, cuando asume la comandancia de lucha contra las fuerzas francesas que invaden su país que adopta el nombre de guerra de Ho Chi Minh, «el que ilumina».

El Tío Ho fue toda su vida un combatiente por las ideas del comunismo y un organizador nato. Nacido en la Indochina francesa, sus primeras armas en la militancia se dieron cuando con su familia emigró a París. Allí participó en la fundación del PC francés en 1920, luego pasó a China donde reunió a un grupo de exiliados para impulsar una revolución anticolonial en Indochina, y tiempo después, en 1930, fundó el PC Indochino. Allí empezaría a recorrer un camino de sacrificado compromiso que duraría hasta su muerte.

La guerra popular de liberación y el rol de Ho Chi Minh

Primero fueron los franceses, los que a mediados del Siglo XIX habían emprendido la conquista del país, y se encontraron con una resistencia heroica que “una y mil veces nos hizo retroceder en nuestros intentos”, como lo explicaría posteriormente uno de los jefes militares de París. Sin embargo, el poderío de fuego y la masividad en la intervención militar facilitó que progresivamente el país se convirtiera en una colonia. Pero desde el establecimiento de la dominación de los imperialistas franceses el Movimiento de Liberación Nacional del pueblo vietnamita se desarrolló continuamente.

 

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial, Francia fue rápidamente ocupada por los nazis, y Vietnam pasó a transformarse en colonia de los japoneses. Fue ese el momento en que el Partido Comunista de Vietnam analizó con prontitud y certeza la nueva situación, concluyendo que se iniciaba un nuevo ciclo de guerras y revoluciones. Poco después se formaba el Vietminh (Frente de la Independencia de Vietnam) que inició la guerra de guerrillas, que se agigantarían a partir de 1945 (cuando el Ejército Rojo soviético y las fuerzas aliadas derrotarían al ejército japonés) y culminarían con una insurrección general y la instauración del poder popular en Hanoi y en todo el país. Ho Chi Mính, el máximo líder de todas las victorias vietnamitas presidía el gobierno y se proclamaba la independencia y se creaba la República Democrática de Vietnam, primera democracia popular del sudeste asiático.

 

Sin embargo, el 23 de septiembre de 1945, el Cuerpo Expedicionario francés abrió el fuego en Saigón, generando a partir de ese día, y durante nueve años, el desarrollo de una guerra de liberación nacional que finalizó con la victoria vietnamita en Dien Bien Fu.

El cuarto y último capítulo de esta escalada de ataques imperiales de distinto signo que sufrió Vietnam comenzó en 1959 y se prolongó hasta 1975, protagonizando esta vez el intento el poderoso aparato militar de los Estados Unidos, que trataba así de impedir la reunificación de Vietnam en una sola nación. Cientos de miles de marines se dispusieron a defender al gobierno títere de Vietnam del Sur, y como le ocurriera a franceses y japoneses, chocaron con el muro de resistencia de todo un pueblo enrolado en el Frente de Liberación de Vietnam. A partir de ese momento y durante quince largos años de contienda despareja, en la que los invasores utilizaron las más sofisticadas armas de destrucción masiva contra la población civil vietnamita, se escribió una de las páginas más estremecedoras y emotivas de la historia revolucionaria mundial.

 

El resultado de la agresión fue demoledor: más de cinco millones de muertos, entre los cuales 58.100 fueron soldados norteamericanos y el resto pobladores y milicianos vietnamitas, a lo que hay que sumar la devastación generalizada de un territorio, sus viviendas e infraestructura, que fueron miles de veces bombardeados con alrededor de 8 millones de toneladas de potentísimas cargas explosivas y también con napalm y “agente naranja” que arrasaron con aldeas y seres humanos. A todo este accionar bélico norteamericano hay que agregar lo que para sus tropas de intervención en distintos países es algo común: los malos tratos generalizados, las torturas y todo tipo de sevicias contra los pobladores detenidos, tanto que el propio gobierno de EE.UU tuvo que reconocer posteriormente que 278 soldados fueron condenados por tribunales militares por las atrocidades cometidas.

 

Ho Chi Minh y Giap

Vietnam venció y no fue por casualidad, sino que su liderazgo revolucionario, protagonizado por muchos hombres y mujeres, entre los cuales emergen con luz propia el presidente Ho Chi Minh -quien lamentablemente falleció en 1969- y el general Vo Nguyen Giap, impuso una modalidad exitosa a la hora de combatir a los invasores: la guerra de todo el pueblo a través de la construcción de un Ejército popular. Como el propio Giap lo definiera: “La resistencia era precisamente la continuación de la revolución nacional democrática bajo la forma de una lucha armada”.

El Tío Ho no pudo ver la victoria que recién ocurrió en 1975, tras una ofensiva final que generó verdaderos estragos en las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, cuando ya el último helicóptero yanqui decoló cargado de humillación y derrota desde la embajada de ese país, y los milicianos del Vietcong comenzaron a lanzar ráfagas al aire por el triunfo, el nombre del Tío Ho estuvo en todos los labios, su sonrisa se retrataba en los niños y niñas que él tanto amó y protegió. El nombre del gran hacedor de la unidad de su pueblo se había hecho bandera y ejemplo para los revolucionarios y revolucionarias de todo el mundo. Su legado y su ejemplo de constancia ayudarán, seguramente, a las nuevas batallas antiimperialistas que se avecinan.

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Giap, un gigantesco estratega militar

Por José María González Lara

Campesino de origen, Nguyen Giap nació el 25 de agosto de 1911 e inició su vida política en el movimiento estudiantil que ya desde los años veinte del siglo XX pugnaban por la independencia de su nación. En su estancia universitaria fue Truong Chinh quien lo persuadió de ingresar al Partido Comunista de Indochina.

En 1939 el joven revolucionario se trasladó a China cuando el régimen colonialista francés proscribió al Partido; fue ahí donde conoció al gran político nacionalista Ho Chi Minh, con quien sostuvo no sólo los ideales libertarios, sino una gran amistad y afecto. En ese tiempo el Partido se dividió en tres: el de Camboya, el de Laos y el de Vietnam.

Difíciles pruebas que sólo los héroes enfrentan fueron las que Giap, con gran tristeza, sostuvo cuando los salvajes colonialistas ilustrados –herederos del liberalismo–, para que se entregara y fuera preso, encarcelaron a su cuñada y a su esposa. La primera murió guillotinada, y la segunda, a los tres años de torturas brutales; también asesinaron a su hijo recién nacido y a su familia paterna.

En 1940, en la Segunda Guerra Mundial, Japón invadió la zona montañosa de la región de Tonkin pare evitar suministros de Estados Unidos tanto a China como a los franceses. Ya en 1945 los nipones tuvieron ocupada toda la colonia, la que dejaron luego de su derrota y conclusión del conflicto mundial en agosto del mismo año. En ese periodo Giap colaboró con Ho Chi Minh en las guerrillas para combatir a los invasores japoneses, a los que eventualmente causaron bajas considerables.

 

La lucha por la independencia

En 1941, junto con los líderes revolucionarios, Giap fue fundador del Viet Minh –o Frente de Liberación de Vietnam–, y a inicios del año 1942 pasó de la lucha política a la organización militar al estructurar grupos guerrilleros en las montañas del noreste de Vietnam, donde hizo alianza con el legendario guerrillero Cho Van Tan. En tan sólo un año logró convocar alrededor de 10,000 guerrilleros, con los que pudo pasar a la ofensiva contra puestos militares franceses.

En agosto de 1945, Giap, Chi Minh y Van Tan, con el apoyo generalizado del pueblo vietnamita, proclamaron la independencia de la República Democrática de Vietnam. Pero la guerra de liberación apenas comenzaba, y la responsabilidad histórica de Giap inició al ser nombrado jefe del Ejército Popular.

La guerrilla vietnamita se replegó a territorio de China debido a los intensos ataques aéreos franceses, donde ya había triunfado la revolución liderada por Mao Tse Tung y Zhou En Lai.

El Viet Minh hizo incursiones importantes al territorio vietnamita con dolorosas derrotas, aunque se sostuvo en el sur chino hasta iniciada la década de los años cincuenta, cuando tomó la zona montañosa del norte.

Progresivamente, en plena guerra, con amplias bajas de los heroicos guerrilleros vietnamitas y sin formación táctica, Giap se fue figurando como un estratega militar, como históricamente lo atestiguan la batalla de Cao Bang en septiembre de 1950, la gran derrota colonial en Vinh Yen en febrero de 1951 en el centro-norte del país, y el triunfo en territorio selvático en diciembre de 1952 en la ofensiva francesa denominada Operación Lorena.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/noticias/2013/10/04/fallecio-el-legendario-general-giap-heroe-de-viet-nam/

A finales de 1953 dio inicio lo que se puede llamar el parteaguas en la carrera militar de Nguyen Giap. La batalla definitiva por la independencia se desarrolló en los alrededores de la aldea Dien Bien Phu, donde se ubicaba una fortaleza francesa casi inexpugnable porque estaba rodeada de montañas, y las carreteras de acceso estaban controladas por los colonialistas. El Viet Minh, con entereza y fervor patriótico, y con las indicaciones estratégicas de su líder, se internó en la selva, entre las montañas, con esfuerzo titánico, protegiéndose en zanjas que ellos mismos excavaron; trasladaron armamento pesado y luego, con ataques y avances lentos, pero decisivos, hicieron acopio de intensos ataques de artillería en el mediano plazo, logrando una gran victoria en el largo plazo. Así, después de casi dos meses de asedio, el 7 de mayo de 1954 cayó derrotada la fortaleza con el Estado Mayor francés. Con grandes sacrificios la liberación se había logrado. Así, el 2 de septiembre de 1945, Vietnam fue independiente.

Con una economía atrasada y sin amplios recursos bélicos, un estratega militar y un pueblo oprimido son el ejemplo de cómo los sentimientos patrióticos pueden derrotar a una gran potencia económica y bélica. La batalla de Dien Bien Phu es un capítulo de la historia digno de considerarse como la epopeya de un pueblo heroico.

Por la unificación del país

Luego de la Conferencia de Ginebra de 1954, Vietnam quedó dividido en el norte y el sur; este último siguió en relación directa con Francia y apoyado militarmente por los Estados Unidos.

Nguyen Gap fue nombrado ministro de defensa de Vietnam del Norte, haciendo del Viet Minh las fuerzas armadas de la República Democrática de Vietnam. Desde esa posición pudo establecer estrecho contacto con la Unión Soviética y, aun con el distanciamiento histórico, con China y Corea del Norte, con el objetivo de unificar a la república.

Organizado por el Vietcong, que fue la organización guerrillera sureña, en 1959 estalló un levantamiento contra el gobierno de Vietnam del Sur, que era ampliamente apoyado por los Estados Unidos. Con el envío de suministros de guerra, los dirigentes del norte apoyaron la lucha de liberación del sur. Se iniciaba así otra larga guerra, ahora contra el imperio norteamericano, ya que éste apoyó decididamente al sur con el envío tanto de equipo y pertrechos de guerra, como de milicianos en tierra y aire.

Posterior a un supuesto ataque de las fuerzas norvietnamitas a barcos norteamericanos en el Golfo de Tonkin, fue en agosto de 1964 cuando el Congreso estadounidense aprobó al presidente Lyndon B. Johnson iniciar acciones directas de bombardeo e incursiones terrestres contra Vietnam del Norte. Se iniciaba así una larga noche de excesos y crímenes de guerra de las fuerzas norteamericanas contra civiles vietnamitas, con bombardeos de napalm e, inclusive, herbicidas que depredaron el medio ambiente natural.

El general Giap organizó la defensa del norte y dirigió operaciones contra los ejércitos del sur y sus aliados norteamericanos. El norte sufrió bajas enormes, sobre todo en la batalla del Valle de la Drang en octubre y noviembre de 1965.

Para abastecer de pertrechos a las fuerzas liberadoras del sur, se diseñó la Ruta Ho Chi Minh, una serie de senderos, caminos, parajes y túneles hacia el sur y que, inclusive, en parte se internaban en territorio de Laos y Camboya. Esta ruta, en sus redes y conjunto, alcanzó una extensión de 16,000 kilómetros. Con esto, una vez más se demostró al mundo y al imperio el carácter del pueblo vietnamita, cuya la entereza por su liberación fue incontenible.

Fuente: http://baohungyen.vn/chinh-tri/201310/danh-sach-ban-le-tang-dai-tuong-vo-nguyen-giap-385506/

En enero de 1968, en las fiestas del año nuevo lunar, mientras los soldados estadounidenses con desprecio a la cultura indochina y peyorativamente afirmaban que los vietnamitas “ladrarían a la luna”, inició la gran ofensiva del Tet, que consistió en la incursión de soldados norvietnamitas en conjunto con el Vietcong, para atacar posiciones estratégicas de los enemigos del sur y sus aliados.

Fuente: http://indomemoires.hypotheses.org/12087

Si bien la ofensiva del Tet no fue la victoria total esperada por Giap, ya que se tuvieron enormes bajas, las de Estados Unidos fueron de hasta 4,000 soldados muertos, lo que fue el inicio de la derrota de los invasores, ya que en su propio país y en gran parte del mundo se iniciaron críticas y amplias manifestaciones, sobre todo de la juventud, por la conclusión del conflicto y la paz en el país asiático, situación que poco a poco el gobierno de Richard Nixon no pudo sostener.

Un tanque del Ejécito de Vietnan del Norte irrumpe en el Palacio Presidencial de Saigón (actual Ho Chi Minh) el 30 de abril de 1975. La guerra había terminado.

 
La caída de Saigón y la victoria definitiva

Ya en el año de 1969 las fuerzas norteamericanas apostadas en el sur llegaron a contabilizarse en medio millón. En marzo de 1972 Nguyen Giap organizó la gran ofensiva de pascua con resultados positivos, sin embargo, también con bajas y sin derrotar totalmente a las fuerzas sudvietnamitas y estadounidenses. Pero esta ofensiva, aparte de la presión social en Estados Unidos, provocó que para marzo de 1973 salieran los marines de Vietnam del Sur, esto sin dejar de apoyar con equipo y pertrechos de guerra al ejército sureño.

Un joven porta un arma y ondea la bandera del Gobierno Revolucionario Provisional por las calles de Saigón, 4 de mayo de 1975.

Pueblo en armas festejando la victoria

De marzo a abril de 1975 la derrota del sur fue asegurada por la gran ofensiva de primavera, dirigida por Van Tien Dung, un general nacionalista cuyo mentor fue Giap. Desmoralizadas y en dispersión, las fuerzas sudvietnamitas fueron derrotadas; así, el Vietcong y el Ejército de Vietnam del Norte entraron a Saigón el 30 de abril de ese año, lográndose la reunificación. El pueblo vietnamita veía así coronados sus esfuerzos patrióticos, que costaron más de 5.5 millones de muertes y la depredación ambiental de parte de su territorio, mientras que los estadounidenses perdieron 57,000 soldados y tuvieron 1,700 desaparecidos.

Ho Chi Minh, Padre de la Patria, no presenció la victoria final, puesto que falleció el 2 de septiembre de 1969. Como un reconocimiento a su estatura histórica, la capital de la República Democrática de Vietnam se estableció en el sur, en la antigua Saigón, denominándose Ciudad Ho Chi Minh.

Fuente: https://ndfp.net/joom15/index.php/media-releases-mainmenu-53/messages-mainmenu-72/1876-cpp-salutes-gen-vo-nguyen-giap-102.html

Participación política y retiro

Posterior a ataques camboyanos hacia Vietnam en ese mismo año, y con el objetivo de liberar de los Khmeres Rojos al pueblo camboyano, quienes eran marxistas dogmáticos y que aplicaron una política radical de genocidio de su propio pueblo, en 1978 el general Giap condujo la invasión a Camboya.

En el contexto de la distancia ideológica entre la República Popular de China y la URSS, la invasión de Vietnam a Kampuchea Democrática ocasionó en enero de 1979 la incursión de China en la recién unificada República Socialista de Vietnam, pero los vietnamitas causaron 20,000 bajas a los invasores, más de 14,000 heridos y casi 7,000 desaparecidos.

Fuente: http://media.baobacgiang.com.vn/51/

Con algunos problemas con el politburó del Partido de los Trabajadores de Vietnam, en 1980 el general Nguyan Giap fue retirado del Ministerio de Defensa, además de su eventual jubilación de la política. Sin interponer todos sus logros como verdadero héroe de la Patria, modesta y humildemente su retiro significó sólo una pensión como cualquier soldado vietnamita, actitud que resaltó aún más su figura histórica.

Siempre con su clara sonrisa desde su joven incursión en el Partido Comunista de Vietnam, Giap se caracterizó por su vida austera, su sencillez y el trató cálido y abierto hacia los hombres y mujeres que sostuvieron su táctica de la lucha prolongada. Fue esa estrecha relación entre el general y el patriotismo del pueblo vietnamita lo que condujo a la derrota y humillación de tres imperios: el japonés, el francés y el estadounidense.

El gran general vietnamita falleció el 4 de octubre del 2013 a la edad de 102 años, y como testimonio hereda una vida ejemplar de profundas convicciones ideológicas, libertarias y nacionalistas, además de que es considerado uno de los más importantes estrategas militares en la historia de la humanidad.

Su legado colosal ahora no sólo pertenece al heroico pueblo vietnamita, sino a todos los que luchan permanentemente por su liberación total. Gloria y honor a Vo Nguyen Giap.

Vietnam.#Especial 75 años de Independencia# Ho Chi Minh y Nguyen Giap, la síntesis de una sucesión de victorias

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